divendres, 26 de febrer del 2010

Tal para cual

Humanizante. Pienso que la palabra más adecuada para definir esta última debacle merengona es ésta, tal vez también hablaría de justicia, de justicia al fútbol, de justicia a la filosofía Cruyff, pero básicamente ha sido una colosal cura de humildad, un toque moral. Las superproducciones dejemoslas para el cine, el fútbol como deporte que es, debe basarse en el factor humano; en el trabajo, en el esfuerzo y en su recompensa.

Contra la impotencia de luchar (competir) ante el buenhacer y la honradez, se apuesta por la manipulación y la extorsión a golpe de talonario. Este año no interesa que el Barça gane la liga, existen demasiadas ambiciones y sobretodo negocios en el triunfo merengue y el caso es que: cómo puedes sentirte ganador de tal manera? Yo particularmente no podría. Sin embargo, a pesar de todo y pase lo que pase me siento ganador, me siento ganador porque hace varios años que mi equipo despliega un fútbol de aquellos que hacen afición y puedo sentarme en el sofá, tomandome una cerveza y decir: que buenos son estos chicos, desde luego que merece la pena verlos jugar.

Y para asombro de todos y del mio propio, parece ser que no, que de humanizante nanai. El madridismo (imperialismo) no aprende de sus errores, no les importa la esencia, solo buscan un fin, obviando los medios y buscando sus objetivos a costa de cualquier obstaculo que pretenda interponerse (imperialismo totalitario). Me explico, hace 6 meses la apuesta de proyecto triunfal se llamaba Pellegrini, ahora parece ser el obstaculo. Un señor (hacía tiempo que no aparecía alguno por la caverna blanca) serio, educado, honesto y lo más importante: fiel a unos principios. Principios los cuales parecian ser el jugo de la victoria, y ahora, nada más allá de una entelechia. Y es que el madridismo es una especie de despotismo, solo les interesa la fama, la popularidad, el renombre y que mejor manera de conseguirlo que volver a pagar una burrada por el tito Mourinho, un tio arrogante, petulante y ciníco a más no poder. Que casualidad, en mi diccionario mental coincide con la definición de madridista.

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