Dirijome al cuarto de baño cuando de repente una melodía deliciosa empieza a sonar, tardo varios segundos en darme cuenta de que acababa de poner la novena sinfonía del gran Ludwig Van en mi celular, e ipso facto contesto:
- Eduard? A qué se debe esta inesperada llamada?
Inesperada y gratificante aprecia muy bien él, al mismo tiempo que me comenta no se qué de un blog en internet, donde podemos contar nuestras reflexiones y exhortaciones al mundo.
· Deseas colaborar?
Por un momento me hago un poco el duro, tan solo dos segundos, esa fue la aplastante derrota de mi tozudez frente a mi ánsia.
- Cuenta con ello. (fue lo más lúcido que se me ocurrió en aquel jodido y tenso momento de orgullo)
· Está bien, puedes elegir tema. Dime cosas cuando lo tengas listo.
Así me respondió el muy mamón, con esa seriedad combinada con elegancia que te deja con una impresión de inferioridad constante. Pero éste era mi momento.
· Adiós David. Blieu
- Adiós Eduard. Miau.
Culminamos…fue colgar el maldito teléfono y una incesante lluvia de ideas empezó a apiñarse en mi quijotera. Visualizaciones cada vez más nítidas seducían mi mano para darse a conocer: Iniesta, Piqué, triplete, Ibracadabra, triplete, Guardiola, Pedrito, triplete…NO!
Porque escribir de algo tan obvio, de tal superioridad, cuando se puede escribir sobre algo tan obvio como lo anterior, pero no a simple vista. Política (falacias). Aburrida y exasperante, sí, pero actual.
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada