Si tuviera que elegir entre una cena romántica con Charlize Theron o una tarde de cañas con Bob Dylan, ni que decir tiene que apostaría por la segunda opción. Y es que amigos camaradas, la música, aquello que muchos conocemos como el lenguaje universal de las personas, ha sido mi primer amor, mi primer, único y gran amor, cariacontecido tal vez, pero no más que real y cierto. Y citaré a Robert Browning, poeta inglés, cuando dijo aquello de: “ El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla”, y sea tal vez por esta razón por la cual me haya sentido tan acompañado desde que conocí a mi primer amor.
Ya que la música nos gusta a “todos”, tendré que hablaros de mi devaneo personal. En realidad no me enamoré tan solo en singular, ni una mente perversa soy. Ellos eran más de tres, pero tengo que decir que especialmente me encapriché con uno, desde el primer momento noté su particularidad, o genialiadad como lo conocen otros. Nunca hablaron mi idioma, pero sonaban como poesía escrita en un pentagrama. Algunos han llegado a definirlos como la cúspide artística del ser humano, otros han llegado a decir que son más populares que Jesucristo. Por suerte o por desgracia no solo fueron mi primer amor, también el de casi toda la industria musical. Son aquel instante irrepetible de absoluta felicidad que ha quedado idealizado. Muchos perdimos la virginidad con ellos. Y es que el primer amor es el primer amor, probablemente te casarás con otra persona y tendrás hijos con ella, pero nunca olvidarás a aquella por quien tanto sufriste.
Ellos eran cuatro, todos de Liverpool y hasta entonces, ni humanos ni androides han conseguido igualarlos. John afirmó en su día que: "Antes de Elvis no había nada" y del mismo modo a día de hoy puedo afirmar que : "Como los Beatles no habrá nada".
dimarts, 10 de novembre del 2009
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada